Pesarios | Un gran alivio para ti
¿Tienes un prolapso de órganos pélvicos o una incontinencia urinaria por esfuerzo? En este artículo, explicamos la importacia de los Pesarios, y el gran alivio que te puede aportar.
Pesarios, un dispositivo de gran utilidad a la hora de aliviar los síntomas de prolapsos
¿Sabías que existen dispositivos llamados pesarios que pueden ayudar en el tratamiento de los prolapsos y mantener los órganos prolapsados en la posición que deberían estar?
¿Se te ha ocurrido que tu fisioterapeuta especialista en suelo pélvico puede ver si en tu caso particular está indicado un pesario y enseñarte a utilizarlo?
Empecemos explicando lo que es un prolapso de órganos pélvicos (POP). En ocasiones la vejiga, el útero, el recto y las paredes de la vagina pueden llegar descender de la posición en la que deberían estar, esto puede pasar por distintos motivos como partos complicados, someter al suelo pélvico a esfuerzos excesivos (tos crónica, ejercicios de rebote, estreñimiento crónico), o la propia debilidad que se puede crear con el paso de los años por cambios hormonales. Este descenso puede tener varios grados y encontrarnos desde una pequeña caída del órgano ante esfuerzos a un grado grave en el que el órgano llega a salir al exterior de la vagina y es visible desde el exterior lo que puede llegar a ser muy molesto para la mujer.
Depende del órgano que esté descendido lo llamamos de distintas formas: cistocele (vejiga), histerocele (útero), rectocele (recto) o colpocele (paredes vaginales).
Sufrir esta patología puede dar síntomas que la mujer interpreta como tener un “peso en el periné” o notar “como que se le está saliendo algo” y además puede estar asociada a otros síntomas como incontinencia urinaria.
Si estás diagnosticada de un POP o piensas que puedes tenerlo es importante tener un seguimiento periódico por tu ginecólogo que te hablará de distintas opciones terapéuticas y acudir a un fisioterapeuta experto en suelo pélvico que te ayude a mantener tu suelo pélvico sano y competente.
Dentro de las opciones terapéuticas que hay para tratar un POP nos encontramos los PESARIOS, que es sobre lo que quiero hablar en este post, ya que es un dispositivo muy desconocido entre los usuarios e incluso entre el propio personal sanitario, y sin embargo puede ser de gran utilidad a la hora de aliviar los síntomas de prolapsos que no se pueden o quieren operar por el motivo que sea e incluso ser utilizados de forma preventiva.
Los Pesarios son unos dispositivos de PVC o silicona que se introducen dentro de la vagina y que hacen una función de sostén de las estructuras que hay dentro de pelvis, de esta manera los órganos prolapsados permanecen en su posición correcta y mientras se tiene puesto elimina los síntomas del prolapso. Además, una vez que está bien colocado no se nota y no es molesto pudiendo hacer vida totalmente normal.
Lo ideal es que una vez que tu ginecólogo o fisioterapeuta te haya propuesto utilizar un pesario, te ayude a escoger el idóneo para ti, hay muchos modelos de pesarios de distintas formas y tamaños. Cada persona, patología y suelo pélvico es un caso diferente y hay que estudiarlo de forma particular para saber qué modelo es el mejor.
Lo ideal es que cada persona aprenda a quitarse y ponerse el pesario con normalidad para que lo puedo utilizar en los momento que sea necesario y quitar en otras ocasiones (por ejemplo: por la noche, en las relaciones sexuales…) aunque en ocasiones se puede colocar de forma fija y quitarlo solamente en la consulta del fisioterapeuta o ginecólogo. Por ello en la sesión de fisioterapia, además de realizar una buena valoración y un tratamiento del suelo pélvico completo, escogemos el pesario idóneo para cada mujer y le enseñamos a colocarlo y extraerlo sin que le provoque dolor ni miedo. También se explican todos los cuidados que tienes que tener y medidas de higiene concretas.
Para terminar me gustaría invitaros a que consultéis con vuestro fisioterapeuta vuestro caso en particular, que no os quedéis con dudas por miedo o vergüenza, ya que muchas veces en este tipo de patologías, frecuentemente por falta de un buen asesoramiento, “aprendemos a vivir con ello” y pensamos que no existe otra solución más que la de aguantarse y nada más lejos de la realidad, puede que un pesario se pueda convertir en un gran alivio para ti.