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Punción Seca | La efectividad de tratar los Puntos Gatillo (PGM)

Combinamos las técnicas más apropiadas en cada caso para tratar las dolorosas contracturas, desde Terapia Manual, Electroterapia y Punción Seca, obteniendo el mejor resultado.

 

PUNCIÓN SECA Y PUNTOS GATILLO

Los puntos gatillo miofasciales (PGM) más conocidos por todos como contracturas, son unos
nódulos dolorosos dentro de una fibra muscular con más tensión que sus fibras vecinas y que
produce un dolor local y/o referido (esto quiere decir que puede doler a distancia). Es una de
las disfunciones más comunes y que aparece asociada a multitud de patologías o de forma
aislada. El tipo de dolor que provoca es un dolor difuso que puede dar sensación de presión,
pesadez o quemazón, y la intensidad del dolor no tiene porqué ser proporcional a la gravedad
del PGM, es decir, una pequeña contractura puede producir un dolor incapacitante. Además
puede doler tanto al estiramiento como a la contracción del músculo.

Los PGM los podemos tratar con terapia manual a través de masaje, estiramientos, inhibición y
regulación del tono muscular. Pero además podemos hacer un tratamiento invasivo llamado
Punción Seca. La punción seca consiste en pinchar el punto con una aguja de acupuntura de un
calibre muy fino, no se introduce ningún fármaco, lo que se busca es el simple efecto físico de
la aguja en la fibra muscular lo que produce un reflejo de espasmo local, que es una
contracción de esa fibra de forma aislada y que es seguida de una relajación y disminución del
tono muscular. Además nuestro medio interno induce un lavado de sustancias algógenas
(sustancias que provocan el dolor) y esto crea automáticamente una analgesia y una
disminución de la sensibilidad.

Es un método muy efectivo para el tratamiento de las famosas contracturas y que además lo
podemos combinar con el tratamiento de electroterapia en los casos en los que nos interese
ser muy precisos en la localización de esta técnica, ya que la corriente pasaría en profundidad
de una aguja a otra en vez de disiparse más fácilmente con su aplicación a través de los
electrodos cutáneos.

Posteriormente a este tratamiento pueden aparecer unas “agujetas” que llamamos dolor post-
punción y que pueden llegar a durar un día, para evitar esto, posteriormente a la punción
utilizamos técnicas analgésicas y que faciliten el drenaje de los desechos metabólicos que se
pueden quedar localizados en la zona de la punción, como la aplicación de frío y el
estiramiento del músculo.

La combinación de técnicas escogidas de forma personalizada para cada caso concreto es lo
que nos dará mejores resultados.